Google Translate es un servicio de traducción online que nos brinda la posibilidad de saber qué significa un texto es apenas unos segundos. No obstante, no es un servicio que reemplace al traductor profesional.
Tomemos como ejemplo el siguiente texto:
Once upon a time there was a dear little girl who was loved by everyone who looked at her, but most of all by her grandmother, and there was nothing that she would not have given to the child. Once she gave her a little riding hood of red velvet, which suited her so well that she would never wear anything else; so she was always called ‘Little Red Riding Hood.’
Como vemos se trata del comienzo de un cuento infantil muy popular. Utilicemos la herramienta Google Translate para ver qué resultado nos da.
Érase una vez una niña querida, que fue amado por todos los que la miraba, pero sobre todo por su abuela, y no había nada que ella no le habría dado al niño. Una vez que ella le dio una caperucita de terciopelo rojo, que le quedaba tan bien que ella nunca usaría cualquier otra cosa, por lo que siempre se llamó “Little Red Riding Hood.”
El resultado que nos arroja (a la cara y sin miramientos) es comprensible, pero lleno de errores. Esto no significa que la herramienta de Google sea mala, sino que le estamos atribuyendo funciones que no tiene.
Como sabemos, traducir no significa cambiar las palabras de un idioma a otro. Es necesario adaptar el sentido del texto, la gramática, los referentes culturales, etc… y de esto se encarga el traductor. Así pues, Google Translate o cualquier traductor automático es solo una herramienta (y muy potente) para traducir.
Existe la tendencia a pensar que un traductor es una especie de “persona-diccionario” que conoce todo el vocabulario en varios idiomas. Esto no es cierto, ni siquiera un intérprete lo es; la prueba de ello son las innumerables veces que hay que dar rodeos e insertar explicaciones en una interpretación para que el mensaje se pueda comprender.
El traductor trabaja con tiempo y puede consultar las palabras que no sabe, o de las que tiene duda, en un diccionario. Los traductores automáticos lo que hacen es reducir este tiempo de búsqueda, ya que seleccionan la palabra que por probabilidad es más acertada. No obstante, la decisión última es siempre del traductor.
Una gran ventaja de los traductores automáticos es que se pueden integrar en las memorias de traducción como Deja Vú u OmegaT, complementando su trabajo y reduciendo el tiempo de producción del traductor.
Existen muchos ejemplos de mal uso de los traductores automáticos; los encontramos a diario en etiquetas, instrucciones, webs, correos o formularios. Alguien decide ahorrarse al traductor y usa directamente el texto que produce el traductor automático. Esto no solo ocurre en empresas pequeñas o del sudeste asiático. El departamento de migración de los EEUU estuvo entregando durante mucho tiempo este Formulario Seguro Médico a los extranjeros que entraban en el país.
