La interpretación simultánea, como su propio nombre indica, es la transcripción de un texto de una lengua a otra de forma simultánea
Para ello se requiere un equipo técnico apropiado. Generalmente el orador se encuentra en una tarima frente a un público y los intérpretes se sitúan en cabinas insonorizadas en la parte trasera o lateral de la sala. Es imprescindible en contacto visual entre los intérpretes y el orador; ya que deben saber que está ocurriendo en la sala en todo momento.
El orador habla por un micrófono y los intérpretes escuchan lo que dice mediante auriculares. Las cabinas están equipadas con una consola de interpretación; es un pequeño dispositivo que cuenta con un micrófono, unos auriculares y un conmutador de audio entre otras cosas.
Los intérpretes activan el canal de audio correspondiente al idioma al que van a interpretar; por ejemplo, español. Escuchan con los auriculares lo que el orador está diciendo en inglés y de forma simultánea comienzan a interpretar al español. Por tanto, este sistema de interpretación no hay apenas toma de notas.
El público cuenta también con auriculares; por los que oyen al intérprete en español. De esta forma mientras el orador va hablando en inglés la gente le va escuchando en español; sin apenas pérdida de tiempo. Al contrario de lo que ocurre en la interpretación consecutiva.
Aunque la teoría es sencilla, la práctica no tanto. Por eso las consolas de interpretación cuentan con un interfono para comunicarse de forma directa a la mesa del orador. Si por ejemplo, este habla demasiado rápido y los intérpretes no pueden seguirle; puede llamar a la mesa y pedir que se modere la velocidad.
La primera vez que se usó este sistema fue el los Juicios de Núremberg ya que la mayoría de acusados hablaban en alemán, y el tribunal en inglés.