{"id":1830,"date":"2025-11-26T23:30:18","date_gmt":"2025-11-27T04:30:18","guid":{"rendered":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/?p=1830"},"modified":"2025-11-27T09:42:37","modified_gmt":"2025-11-27T14:42:37","slug":"mi-biografia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/mi-biografia\/","title":{"rendered":"Mar Costa: Mi biograf\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/WhatsApp-Image-2025-11-26-at-22.49.17.jpeg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"823\" src=\"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/WhatsApp-Image-2025-11-26-at-22.49.17-1024x823.jpeg\" alt=\"Ni\u00f1a peque\u00f1a agarrada el pelo y mirando a la c\u00e1mara.\" class=\"wp-image-1837\" srcset=\"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/WhatsApp-Image-2025-11-26-at-22.49.17-1024x823.jpeg 1024w, https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/WhatsApp-Image-2025-11-26-at-22.49.17-300x241.jpeg 300w, https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/WhatsApp-Image-2025-11-26-at-22.49.17-768x617.jpeg 768w, https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/WhatsApp-Image-2025-11-26-at-22.49.17.jpeg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Me llamo Mar Costa y tengo 18 a\u00f1os. Vivo en Quito, la capital de Ecuador. Aunque no es una ciudad particularmente tranquila, posee un encanto propio que se hace evidente con el tiempo. Nac\u00ed el 14 de agosto de 2007, exactamente a la una de la tarde, y a veces siento que mi vida ha pasado demasiado r\u00e1pido. Supongo que esa sensaci\u00f3n nace de que, en general, he sido muy feliz durante la mayor parte de mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando digo eso, no pretendo exagerar, sino simplemente ser honesta: la felicidad siempre me ha acompa\u00f1ado, de una forma u otra, en cada etapa. Sin embargo, con el tiempo empiezan a llegar esos golpes de realidad que te obligan a dejar atr\u00e1s cierta ingenuidad y a ver el mundo con otros ojos. Mi primer golpe lleg\u00f3 en 2015, dos d\u00edas antes de Navidad, cuando mi perrita desapareci\u00f3 y jam\u00e1s logr\u00f3 encontrar el camino de vuelta a casa. A\u00f1os despu\u00e9s, en 2020, la pandemia irrumpi\u00f3 en nuestras vidas; al principio parec\u00eda una amenaza lejana, pero pronto nos oblig\u00f3 a aislarnos del mundo justo cuando yo estaba en pleno proceso de crecimiento y descubrimiento personal. El golpe m\u00e1s duro, sin embargo, fue reciente. Hace apenas dos a\u00f1os perd\u00ed a mi abuela, y esa experiencia me oblig\u00f3 a crecer de una manera dr\u00e1stica. Fue como si, de un d\u00eda para otro, me convirtiera en una adulta y, con cierta nostalgia, dejara atr\u00e1s aquella infancia tan luminosa que siempre hab\u00eda dado por sentada.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda contar mi vida entera, pero no tengo paciencia para eso. En cambio, s\u00ed puedo decir que los momentos dif\u00edciles, tanto como los m\u00e1s alegres, son lo verdaderamente importante: aquello de lo que, al final, se ha alimentado mi vida. Supongo que de eso se trata vivir: de ir sumando momentos (unos que te rompen y otros que te levantan) y tambi\u00e9n de nutrirse de la convivencia con los dem\u00e1s y de la relaci\u00f3n que construimos con nuestro entorno, con la tierra. Entre todo eso, encontrar la versi\u00f3n de ti que sigue adelante y que, de alguna manera, ayuda a construir un mejor camino. <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me llamo Mar Costa y tengo 18 a\u00f1os. Vivo en Quito, la capital de Ecuador. Aunque no es una ciudad particularmente tranquila, posee un encanto propio que se hace evidente con el tiempo. Nac\u00ed el 14 de agosto de 2007, exactamente a la una de la tarde, y a veces siento que mi vida ha [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":75,"featured_media":1837,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[1033],"tags":[1260,1352,1350,1354],"class_list":["post-1830","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-bio-estudiantes","tag-biografia","tag-momentos","tag-vida","tag-vivir"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/users\/75"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1830"}],"version-history":[{"count":37,"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1830\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2091,"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1830\/revisions\/2091"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgebanet.com\/puce\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}