Una traducción (o traducción simple) es la transposición de un texto escrito en un idioma a otro.
En un entorno cada vez más globalizado como es el actual, la traducción se convierte en una herramienta indispensable para la comunicación. Todos los días, la información viaja entre continentes pasando de un idioma a otro. Ahí es donde entra en juego la traducción.
Dependiendo del contenido del texto la traducción se denominará de una forma u otra (científica, jurídica (que no jurada), literaria, etcétera). Asimismo, dependiendo del uso que se vaya a esa traducción, ésta podrá ser más o menos precisa.
Cuando una traducción sea apegada al original, hablamos de una traducción fidedigna. No debemos confundir apegada con calcada. En el primer caso la traducción mantiene el sentido del texto original; en el segundo comete el error de copiar sus modismos o incluso su gramática, resultando a veces incomprensible.
Por el contrario, si la traducción no es tan cercana al original, o incluso lo modifica, hablamos de una traducción libre o reinterpretación. Ya que el autor (el traductor en este caso) se inspira en el texto en la lengua original para crear un segundo texto distinto en la lengua traducida.
El Día Internacional de la Traducción es el 30 de septiembre.

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