No todo el mundo tiene la suerte de poder decidir cuándo ser discapacitado, y mucho menos cuándo dejar de serlo.
Es lo que les ha ocurrido a un grupo de jóvenes en la ciudad de Quito el pasado sábado 8 de junio. Participaron en un taller de sensibilización en torno a la discapacidad, concretamente sobre la ceguera, que les mostró como moverse por la ciudad sin poder ver.
Encontrar una tienda; un paso de peatones; beber agua o caminar recto pueden ser actividades muy complicadas si nos privan de la vista. Un paseo que en condiciones normales duraría unos 20 minutos se dilató hasta más de 2 horas.
Los participantes expresaron sus opiniones al término de la práctica:
“Votar no debería ser obligatorio. Sensibilizarse con las discapacidades sí.” – Daniel Guðmundsson –
“Ahora veo la ciudad de forma distinta. Se lo recomiendo a todo el mundo” – Nicolás Ponce –

Para más información sobre este tipo de talleres puede enviar un correo a info@jorgebanet.com
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