Hablar de Anne Sullivan es hablar de Helen Keller y viceversa. Sus vidas quedaron ligadas cuando una decidió ser maestra de la otra.
En el post “Sordoceguera. Métodos de comunicación II” hablábamos de que el método TADOMA surgió por evolución del creado por Helen Keller.
Esta maestra nació en Estado Unidos en 1866. Debido a una enfermedad, su vista se deterioró en su juventud, por lo que se educó en la escuela Perkins para ciegos.
Anne nació en el mismo país en 1880 y debido a varias enfermedades quedó sorda y ciega a los dos años de edad. Esto la aisló por completo de su familia, que se resignó a tenerla como un animal en casa. Hasta que Helen decidió hacerse cargo de su educación.
Con infinita paciencia y mucho tiempo de trabajo, consiguió que Anne aprendiese el alfabeto dactilológico; después el Braille y más tarde lo que hoy conocemos como método TADOMA.
Pero a pesar de lo difícil del proceso, ni Helen ni Anne se conformaron; por lo Anne decidió ir a la escuela regular y posteriormente a la universidad acompañada de Helen, quien le hacía de maestra y guía-intérprete. Esta perseverancia hizo de Helen la primera persona sordociega en obtener un título universitario.
Fue en la Universidad de Radcliffe, un centro de Massachusetts adscrito a la Universidad de Cambridge. Hoy podemos encontrar una placa conmemorativa de este hecho.

Casi un siglo más tarde, en 1962, la historia de ambas mujeres inspiró la película The Miracle Worker (El milágro de Anne Sullivan) de Arthur Penn.

[…] su existencia, era el de los sordo-ciegos. Sólo tenía dos referentes anteriores: la película “El milagro de Anna Sullivan” que me había negado a ver, y la película “Johnny Got His Gun” que me había dejado […]
[…] por Sophia Alcorn a principios del siglo XX cuando perfeccionó el sistema utilizado por la famosa Anne Sullivan, tutora de Hellen Keller. Funciona haciendo que la persona sordociega pueda percibir la voz de la […]