
En este tipo de cursos siempre es bueno hacer descansos; un café, una melva o chocolate pueden ser los tentempiés más acertados.
La experiencia de hoy ha hecho que los participantes comprueben que se siente al no tener las facultades mentales completas. Cuando se tiene una discapacidad intelectual no siempre es tan fácil conseguir lo que uno quiere.
Eso les ha ocurrido hoy a los participantes en el curso. Más de una/o se quedó sin probar bocado…
