La inseguridad en Ecuador ha alcanzado niveles alarmantes en los últimos años, convirtiéndose en una de las principales preocupaciones de la ciudadanía. Desde 2020, los índices de violencia han aumentado de forma acelerada, pero fue en 2023 cuando se evidenciaron las consecuencias más graves. Asaltos, extorsiones, secuestros y asesinatos se han vuelto parte del día

